Alcance 2 por Mercado vs Localización: La Guía Completa
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Artículo generado con IA. Las cifras y referencias normativas enlazan a fuentes primarias.
Para los equipos de sostenibilidad y ACV que necesitan calcular correctamente sus cifras de Alcance 2, la elección entre el método basado en mercado y el basado en localización va mucho más allá de una nota técnica al pie de página. Según el GHG Protocol, casi el 40% de las emisiones globales de gases de efecto invernadero provienen de la generación de energía, y la mitad de esa energía la consumen entidades industriales y comerciales. Lo que declaras, y cómo lo declaras, puede desplazar tu cifra de carbono publicada de forma significativa. Bajo marcos como CDP, CSRD y SBTi, equivocarse aquí tiene consecuencias reales en términos de cumplimiento. Esta guía explica cómo funcionan ambos métodos, cuándo aplica cada uno y cómo usar el reporte dual para construir una narrativa completa y defendible sobre tu huella de Alcance 2.
Puntos Clave
- El método basado en localización utiliza la intensidad media de emisiones de la red eléctrica local; el método basado en mercado usa factores de emisión procedentes de instrumentos contractuales como los Contratos de Compra de Energía (PPAs) o los Certificados de Atributos Energéticos (EACs).
- Ambos métodos están definidos por la Guía de Alcance 2 del GHG Protocol, que obliga a la mayoría de las empresas declarantes a publicar ambas cifras, una práctica conocida como reporte dual.
- Una empresa que adquiere certificados de electricidad renovable puede declarar cero emisiones de Alcance 2 bajo el método basado en mercado, mientras que su cifra basada en localización permanece inalterada y refleja el mix real de la red.
- CDP exige el reporte dual a prácticamente todas las empresas declarantes, y el estándar ESRS E1 de la CSRD también obliga a publicar ambas cifras para las empresas en alcance.
- La electricidad es solo una parte de la historia de carbono de un producto. En los bienes fabricados, las materias primas y los procesos de producción aguas arriba suelen superar con creces las contribuciones del Alcance 2, por lo que el pensamiento de ciclo de vida completo es esencial junto con el reporte corporativo.
Qué es el Alcance 2 y por qué existen dos métodos
Las emisiones de Alcance 2 provienen de la electricidad comprada, el calor, el vapor y el enfriamiento. Se clasifican como emisiones indirectas porque la combustión de combustible ocurre en la central eléctrica, no en tus instalaciones, aunque tu decisión de compra impulsa esa generación.
La razón por la que existen dos métodos de cálculo es sencilla: la electricidad se produce de forma centralizada, se transporta a través de infraestructuras compartidas y se consume localmente. Por tanto, las emisiones asociadas al uso de electricidad no pueden describirse con un único factor universal. Una fábrica en Noruega que compra electricidad de una red casi 100% hidroeléctrica opera en un entorno de carbono radicalmente distinto al de esa misma fábrica funcionando con una red con alta dependencia del carbón en Europa Central. Pero si esa fábrica noruega también compra certificados de energía renovable de proyectos eólicos en Alemania, ¿debería su huella declarada reflejar la red donde está físicamente ubicada o los contratos que firma? Esa tensión es precisamente la razón por la que el GHG Protocol introdujo dos enfoques complementarios.
Cómo funciona el método basado en localización
El método basado en localización calcula las emisiones a partir de la intensidad de emisiones de la red local donde se produce el consumo de electricidad. En la práctica, esto significa tomar tus kilovatios-hora consumidos y multiplicarlos por el factor de emisión medio de la red regional o nacional.
La filosofía de este método es que todos los usuarios de la misma red son iguales. Quienes consumen electricidad de las mismas fuentes de generación calculan sus emisiones según la intensidad media de esa red local. Nadie recibe un trato especial, y todos comparten la huella de la red eléctrica de forma proporcional a la cantidad de energía que consumen.
Este enfoque es sencillo de aplicar, se basa en datos de red disponibles públicamente de las agencias energéticas nacionales y genera resultados directamente comparables entre empresas que operan en la misma geografía. Su limitación es igualmente clara: no otorga ningún mérito a la adquisición activa de energía renovable. Una empresa que firma un PPA a largo plazo con un parque eólico marino aparece en el papel igual que otra que no hace nada, siempre que ambas estén conectadas a la misma red.
Cómo funciona el método basado en mercado
El método basado en mercado calcula las emisiones en función de la electricidad que las organizaciones han elegido comprar, a menudo especificada en contratos o instrumentos como los Certificados de Energía Renovable (RECs).
A diferencia del método basado en localización, donde todos los usuarios de la red son tratados como un cliente promedio, el método basado en mercado se centra en la organización individual y su actividad contractual en el mercado energético. El factor de emisión aplicado a tu consumo de electricidad proviene del producto específico que compraste, no del promedio de la red. Si ese producto está certificado como renovable, su factor de emisión es efectivamente cero.
Los instrumentos utilizados para respaldar las declaraciones basadas en mercado deben cumplir los Criterios de Calidad de Alcance 2 del GHG Protocol. Entre los tipos más comunes de Certificados de Atributos Energéticos (EACs) se encuentran las Garantías de Origen (GOs), los RECs y los I-RECs. En Estados Unidos y Canadá predomina el sistema de Certificados de Energía Renovable (RECs), que sirve tanto para fines de cumplimiento como voluntarios. El Estándar Internacional de RECs (I-RECs) opera en países de Latinoamérica, Asia y África que no disponen de mecanismos locales propios.
Un matiz importante: para cualquier consumo de electricidad no cubierto por un instrumento contractual válido, el GHG Protocol exige a las empresas aplicar el factor de “mix residual” en lugar del promedio de la red. El mix residual representa la electricidad que “sobra” en la red después de deducir todas las reclamaciones renovables realizadas mediante EACs; no debe confundirse con el factor de emisión del promedio estándar de la red utilizado en el reporte basado en localización. Los factores de mix residual suelen ser más altos que la media nacional en mercados donde muchas empresas declaran consumo de energía renovable, lo que significa que las empresas que compran certificados de baja calidad o con desajuste geográfico pueden terminar con una cifra basada en mercado más alta de lo esperado.
Comparativa: qué cambia realmente entre los dos métodos
La forma más sencilla de ver la divergencia es a través de un escenario concreto. Una empresa manufacturera con sede en Alemania consume 10.000 MWh de electricidad de la red al año. Bajo el método basado en localización, aplica el factor de emisión nacional alemán (que incluye una proporción significativa de generación fósil). Bajo el método basado en mercado, si ha comprado EACs para los 10.000 MWh completos procedentes de fuentes renovables certificadas, su cifra de Alcance 2 cae a cero. Los electrones físicos que alimentan sus máquinas son idénticos en ambos casos. Lo que cambia es el enfoque contable.
| Dimensión | Basado en Localización | Basado en Mercado |
|---|---|---|
| Fuente del factor de emisión | Promedio nacional/regional de la red | Instrumento contractual (PPA, EAC, GO, REC) |
| Refleja la realidad de la red | Sí | Solo si los instrumentos tienen coincidencia temporal y geográfica |
| Puede declarar cero emisiones | No (salvo red 100% renovable) | Sí (con certificados válidos para el 100% del consumo) |
| Disponibilidad de datos | Alta: los factores de red son públicos | Variable: depende de las declaraciones del proveedor |
| Uso principal | Benchmarking a nivel de red, Alcance 3 aguas arriba | Estrategia de compra renovable, RE100, SBTi |
El requisito de reporte dual: por qué necesitas ambos
Según la última guía de reporte de Alcance 2 del GHG Protocol, las organizaciones deben usar ambos métodos al calcular y reportar sus emisiones, un proceso conocido como “reporte dual”. No es opcional.
En la práctica, casi todas las organizaciones que reportan a CDP están obligadas a presentar el reporte dual. El cuestionario de CDP solicita explícitamente los totales tanto basado en localización como basado en mercado, y la brecha entre ambos transmite información valiosa a auditores e inversores: refleja con qué intensidad una empresa está gestionando su compra de electricidad en relación con la red en la que opera.
Para las empresas obligadas por la CSRD, el panorama es similar. Aproximadamente el 75% de los requisitos de divulgación del ESRS E1 se alinean directamente con CDP, lo que significa que la infraestructura de reporte dual que construyas para un marco se traslada en gran medida al otro. Esta alineación vale la pena destacarla porque reduce la duplicación en la recopilación de datos, pero solo si tu metodología es consistente desde el principio.
Los objetivos SBTi añaden otra dimensión. Bajo el estándar corporativo de net zero de SBTi, la cifra basada en mercado es la que cuenta para cumplir los objetivos de electricidad basados en ciencia. Las empresas que buscan la validación SBTi necesitan una metodología sólida de Alcance 2 basada en mercado para demostrar su progreso, sin dejar de publicar la cifra basada en localización por razones de transparencia.
Una advertencia sobre la contabilidad basada en mercado
La flexibilidad del método basado en mercado es también su principal riesgo. Una empresa puede comprar créditos de energía renovable de un proyecto solar lejano para cubrir su consumo anual de electricidad, lo que le permite declarar un uso del 100% de energía renovable, aunque esa electricidad no se entregue físicamente a sus instalaciones en el momento del consumo. Este desajuste temporal y geográfico genera una brecha entre las emisiones declaradas y el impacto climático real.
Por eso el GHG Protocol está experimentando su primera revisión importante en más de una década. Los cambios que se están considerando buscan promover inventarios físicos precisos de energía limpia exigiendo una coincidencia temporal y geográfica entre la carga energética y la generación, y ofrecer alternativas contables que midan con precisión el impacto de las decisiones de compra. Los equipos de sostenibilidad deben seguir de cerca estas revisiones propuestas, ya que podrían cambiar de forma significativa qué productos EAC son válidos para el reporte basado en mercado.
La conclusión práctica: si tu Alcance 2 basado en mercado es drásticamente inferior a tu cifra basada en localización, prepárate para explicar cómo tus certificados cumplen los criterios de calidad. Los auditores bajo los requisitos de aseguramiento limitado de la CSRD lo preguntarán.
El Alcance 2 dentro de las huellas de carbono de productos: dónde aterrizan los números
El reporte corporativo de Alcance 2 opera a nivel organizacional. Pero si tu equipo de sostenibilidad también trabaja en huellas de carbono de productos, la relación entre el Alcance 2 y las emisiones del ciclo de vida se vuelve más compleja, y más interesante.
Un ejemplo concreto lo ilustra bien. El benchmark de ACV de Devera para un envase de crema corporal sitúa la huella mediana del producto en 2,50 kg CO₂e, con la fabricación representando el 24,1% de ese total. La electricidad usada en la fabricación contribuye a esa fase del 24,1%, pero las materias primas por sí solas representan el 47,7% de la huella. En otras palabras, una marca de cosméticos que se pase al 100% de electricidad renovable en su fábrica eliminaría, como máximo, una fracción de la fase de fabricación, mientras que la categoría de impacto dominante (el aprovisionamiento de ingredientes) permanece prácticamente intacta. El factor de red que aplicas a la energía de fabricación, ya sea basado en localización o en mercado, importa, pero no puede hacer el trabajo pesado que sí pueden hacer mejores elecciones de ingredientes.
La misma dinámica aparece en una categoría de producto muy diferente. El benchmark de Devera para un neumático de coche muestra una huella mediana de 41,41 kg CO₂e, con materias primas en el 65,0% y fabricación en el 27,8%. La fabricación tiene más peso aquí, y el método de Alcance 2 de una fábrica de neumáticos afecta directamente a cómo se calcula ese 27,8% en un ACV. Cambiar el factor de emisión aplicado a la electricidad de la fábrica de un promedio de red con alto contenido en carbón a un factor basado en mercado de origen renovable puede mover la aguja en la puntuación de huella del producto, pero el punto de impacto fundamental sigue estando en el caucho, el acero y los insumos químicos usados para fabricar el neumático.
Esto no es un argumento para ignorar la metodología del Alcance 2. Es un argumento para situarla correctamente. El factor de red que elijas da forma a la fase de fabricación de tu ACV de producto. Para industrias con uso intensivo de energía (metales, vidrio, cerámicas), esa elección es significativa. Para categorías de productos donde dominan las materias primas, es una palanca secundaria. Entender de dónde viene realmente el impacto en tu producto específico es lo que permite tomar decisiones genuinamente estratégicas, en lugar de optimizar un número de reporte que representa una parte modesta de las emisiones reales.
Para los equipos de sostenibilidad que gestionan múltiples líneas de producto, esta distinción tiene consecuencias prácticas. Cuando calculas una huella de carbono de producto bajo ISO 14067 o produces una Declaración Ambiental de Producto, necesitarás decidir qué factor de emisión de Alcance 2 asignar a la electricidad de fabricación. Usar el factor basado en mercado es defendible si tienes certificados válidos para esa instalación. Usar el factor basado en localización es conservador y podría decirse que más representativo de la red física. Cualquiera de los dos puede ser correcto; la elección debe estar documentada, ser coherente y estar divulgada. Nuestra guía completa de ACV explica cómo estas decisiones metodológicas se propagan a lo largo de un inventario completo.
Qué método debes reportar y cuándo
La respuesta honesta es: ambos, siempre. Más allá de eso, aquí te explicamos cómo pensar en cada uno según el contexto.
Usa la cifra basada en localización como referencia para entender tu exposición física real a la red. Es el dato correcto para comparar tus instalaciones entre geografías, para los cálculos de Alcance 3 aguas arriba y para comprender cómo queda tu huella sin ninguna estrategia de compra.
Usa la cifra basada en mercado para demostrar el impacto de tus decisiones de compra de energía. Es la que SBTi usa para evaluar el progreso, la que CDP interpreta como tu “ambición de energía limpia” y la base sobre la que se construye una historia sólida de energía renovable. Si tu cifra basada en mercado es idéntica a la basada en localización, le indica a las partes interesadas que no has hecho nada en el mercado energético para diferenciar tu compra.
La brecha entre ambas es una señal estratégica, no un mero artefacto de reporte. Una brecha grande, con la cifra basada en mercado sustancialmente inferior, indica una adquisición de renovables agresiva. Una brecha de cero indica o bien que ya operas en una red totalmente renovable, o bien que no tienes ningún instrumento contractual en vigor. Ambos escenarios lucen igual en la línea basada en localización; en la línea basada en mercado se ven de forma muy diferente.
Requisitos regulatorios y de marcos de referencia de un vistazo
El estándar ESRS E1 de la CSRD exige a las empresas publicar ambas cifras de Alcance 2 en su estándar de cambio climático. La obligación de reporte CSRD aplica ya a empresas con más de 1.000 empleados e ingresos anuales superiores a 450 millones de euros, tras el paquete de simplificación Omnibus de la UE, aunque las empresas de la primera oleada que ya reportaban bajo la NFRD continúan con sus calendarios vigentes.
CDP eleva aún más el listón: para obtener una puntuación A en 2026, las organizaciones deben demostrar una verificación por terceros del 100% de las emisiones de Alcance 1 y Alcance 2. Ese requisito de verificación aplica tanto a la cifra basada en localización como a la basada en mercado, lo que significa que tus datos subyacentes, la documentación de EACs y las fuentes de mix residual deben estar listos para auditoría.
Para las huellas de carbono de producto bajo ISO 14067 y las Declaraciones Ambientales de Producto, el estándar no impone ninguno de los dos métodos sobre el otro, pero exige transparencia sobre qué factor se aplicó y por qué. La coherencia entre periodos de reporte es esencial para que las afirmaciones de tendencia sean creíbles.
Preguntas Frecuentes
¿Cuál es la diferencia principal entre las emisiones de Alcance 2 basadas en mercado y en localización? El método basado en localización aplica la intensidad media de emisiones de la red eléctrica donde opera una empresa, tratando a todos los usuarios de la red de igual forma. El método basado en mercado, en cambio, usa el factor de emisión del producto energético específico que la empresa ha comprado contractualmente, como un PPA o un Certificado de Atributos Energéticos. La diferencia práctica clave es que el reporte basado en mercado puede reflejar cero emisiones para la electricidad cubierta por certificados renovables válidos, mientras que la cifra basada en localización siempre refleja el mix físico de la red.
¿Por qué las empresas necesitan reportar ambas cifras de Alcance 2? El reporte dual es un requisito de la Guía de Alcance 2 del GHG Protocol y se integra en CDP, el ESRS E1 de la CSRD y los marcos SBTi. Reportar solo una cifra oculta información importante: el número basado en localización muestra la exposición a la red, mientras que el basado en mercado refleja las decisiones de compra. Juntos ofrecen a inversores y auditores una visión completa tanto de la realidad física como de la acción estratégica en materia de energía limpia.
¿Cómo afecta la metodología del Alcance 2 al cálculo de la huella de carbono de un producto? Al calcular las emisiones del ciclo de vida de un producto bajo ISO 14067 o al producir una DAP, el factor de emisión aplicado a la electricidad de fabricación proviene directamente de tu metodología de Alcance 2. Un factor basado en mercado, si está respaldado por EACs válidos para esa instalación específica, producirá normalmente una huella de la fase de fabricación más baja que el factor basado en localización con el promedio de la red. Para procesos de fabricación con uso intensivo de energía, esta elección puede desplazar de forma significativa la cifra total de CO₂e del producto y su calificación en el benchmark.
¿Qué ocurre si una empresa no tiene instrumentos contractuales para su suministro eléctrico? Sin instrumentos válidos como PPAs, GOs o RECs, una empresa debe usar por defecto el factor de mix residual para su cálculo basado en mercado. El mix residual es la intensidad de emisiones de la red una vez deducidas todas las reclamaciones de energía renovable realizadas por otros compradores, y suele ser más alta que la media nacional bruta. Esto significa que una empresa que no compra ningún certificado renovable puede terminar reportando una cifra basada en mercado más alta que su cifra basada en localización en mercados con adquisición activa de renovables por parte de otras empresas.
Para los equipos de sostenibilidad que necesitan cifras de Alcance 2 defendibles y listas para auditoría integradas directamente en las huellas de sus productos, Devera aplica la metodología ISO 14040/44 a tu propia lista de materiales y asigna los factores de emisión correctos (basados en localización o en mercado) a nivel de instalación. Descubre cómo Devera gestiona la asignación del Alcance 2 dentro de los ACV de productos, o explora los precios para tu cartera.